Este poema lo escribí hace unos cuantos años:
Ojalá que un día
se apague el Sol.
Y haga, entonces, frío
tanto, tanto frío
Que tengamos que abrazarnos
entre todos
para darnos calor.
Ahí lo dejo. ;)

En las pinturas que en esta exposición se nos muestran, reconocemos la importancia que tienen para David los motivos que representa y cómo las imágenes de estos motivos, surgen del propio conflicto que se da en su construcción pictórica. Ahí radica la particularidad de David y de su pintura. Todo lo que aquí vemos, se ordena en base a esa (re)presentación de la realidad bajo el prisma de esas directrices que señalábamos al comienzo de este texto: sosiego y tiempo.Sosiego, como actitud serena de confianza a la hora de interrogarse acerca de la realidad que nos circunda. Cada una de las obras de David es una declaración particular de intenciones acerca de su condición humana, de sus sentimientos, de sus sueños… que se convierte en universal cuando aquellos que apreciamos sus trabajos nos identificamos en/con ellos puesto que –y en palabras de Kuspit– «un artista es ante todo un ser humano que con su arte nos permite penetrar en su experiencia personal más profunda […] lo cual va más allá de toda lectura formalista de la obra»[1].Y tiempo, el necesario del propio proceso pictórico, como identidad de una pintura que reivindica su condición táctil en un juego sensitivo ideal ya que el hombre «sólo puede encontrarse con aquellas realidades que poseen el relieve que les concede el tener dos vertientes: la sensible y la inteligible»[2]. David pone de manifiesto un tiempo-otro de la pintura en la que la realidad es construida mirada a mirada, pincelada a pincelada, mancha a mancha… desterrando la necesidad de inmediatez en detener el mundo ante nuestros ojos (como así hacen otros medios plásticos aparentemente más acordes con los tiempos que corren), puesto que David acepta que la pintura son muchos momentos.[1] Entrevista a Donald Kuspit «Donald Kuspit o la reivindicación subyugadora de la pintura», citado en Guasch, Anna María. La crítica dialogada. Entrevistas sobre arte y pensamiento actual. (2000-2007), CENDEAC, Murcia, 2007, 25.[2] López Quintás, Alfonso. La experiencia estética y su poder formativo, Universidad de Deusto, Bilbao, 2004, 72.
